Lectura en clave geopolítica: Movilización de las antorchas; símbolo vivo de resistencia hondureña y la amenaza de ensayos de primaveras Árabes en la región centroamericana

Después de junio 2009, año de la ruptura del orden Constitucional con el golpe de Estado político-militar y de las multitudinarias movilizaciones de la resistencia popular de aquél entonces, -levantamientos populares-, posteriormente opacados a partir del Acuerdo de Cartagena, -con su “pacto de reconciliación”; Honduras vuelve a salir del espejismo histórico y se moviliza, no solo en una coyuntura distinta a la del 2009 sino con actores diversos que incluyen a aquellos que -para entonces-, sino atacaron a la resistencia, si guardaron silencio ante la represión y asesinados de líderes del movimiento popular por parte del golpismo. Sin embargo, esta nueva coyuntura unifica a esos actores entorno al fuego, a la movilización de las antorchas de INDIGNADOS e INDIGNADAS, a un objetivo común, a un proceso de AUTOCONVOCATORIAS a nivel nacional con una finalidad concreta de detener la corrupción y la impunidad representado en la máxima expresión del Presidente en el actual desgobierno; Juan Orlando Hernández y su séquito de saqueadores del Instituto hondureño de Seguridad Social, IHSS, su vice- Presidente Ricardo Álvarez dueño y accionista de la empresa RIAL, y el Presidente del Congreso Nacional Mauricio Oliva quien desde la embestidura legislativa cabildeo comprar medicamentos e insumos del IHSS a favor de los amigos de Juan Orlando Hernández, hoy los máximos defraudadores del IHSS, traficantes de influencias y aportantes a la campaña espuria del Partido Nacional.

El panorama antes expuesto puede ser solamente una mirada de la superficie del océano de crisis que atraviesa el país; pero abajo, en las profundidades del mar se mueven corrientes en distintas vías, fuerzas oscuras que van más allá de lo aparente; monstruos fieros capaces de devorar o auto devorarse con tal de retornar al viejo orden establecido desde la colonia, del enclave bananero, minero y la guerra fría, la consolidación del neoliberalismo en sus distintas formas y mutaciones; la Honduras eslabón débil y manipulable por el imperialismo norteamericano; patio trasero o zona especial de experimentación de crisis y juegos geopolíticos del imperio; el retorno al punto de partida, a la vieja y nueva historia de dominados y dominadores, de explotados y explotadores y es aquí justamente en esta etapa, donde surgen más preguntas que respuestas:

Primero: Que papel juega el Departamento de Estado (EEUU), en esta crisis; será Guatemala y Honduras la versión latinoamericana de la “Primavera Árabe de los países de Oriente medio”, mediatizada en una versión para los países con mayores índices de pobreza y violencia de la región, Guatemala y Honduras?.

Segundo: Estados Unidos se opone al proceso re-eleccionario presidencial impulsado por Juan Orlando Hernández y para contener y detener la iniciativa construyen un aparato mediático de comunicación capaz de destruir a fuerza de movilización popular el proyecto continuador de JOH, porqué;

Tercero: Detener el proyecto re-eleccionario no solo significaría detener el interés de JOH, al continuismo sino enviarle un mensaje a Manuel Zelaya Rosales con respecto a que, en Honduras no tendrá un ápice de posibilidades a ser candidato presidencial menos presidente y para detener el proyecto de Zelaya que podría verse a lo lejos como la vuelta al:, “ ALBA, PETROCARIBE, al socialismo del siglo XXI”, Estados Unidos decide sacrificar a JOH, como una previsión en tiempo futuro y correr el menor riesgos posible en su ya invadido patio regional de ejercicios militares.

Cuarto: Tanto CNN como TN5, dos gendarmes de la derecha internacional insisten en que estas movilizaciones no deben ser políticas; y asalta la pregunta, quién construyó esa consigna “de no política”, que se ha vuelto casi un mandato; al parecer no existe una diferenciación entre la política, lo político y la política partidaria; tres categorías distintas que al desconocerse O CONFUNDIRSE Premeditadamente pueden hacer de esta coyuntura, un primer experimento USA de sus “Primaveras Árabes”, al estilo latinoamericano o centroamericano, “made in Honduras”, de cara a debilitar los países de la región Sur.

El gobierno de JOH niega y desestima la posibilidad de que se instale en Honduras la Comisión Internacional contra la Impunidad, (CICI); se espera que la presión popular avance, se profundice y obligue al régimen a instalar esta comisión pero, de negarse esta posibilidad desde el “poder constituido”, está claro que solo la movilización de las antorchas no será suficiente; serán necesarios otros mecanismos y formas de presión popular, -dar el paso siguiente es el desafío-, para generar la inflexión necesaria del sistema a favor de la demanda popular.

Quizá, los cuatro puntos antes mencionados están al margen del debate cotidiano que convoca a miles de indignados e indignadas que, en distintas ciudades levantan semanalmente la lumbre de la dignidad, del respeto no solo al ser humano sino a lo público, el respeto a los recursos y bienes del Estado, (de lo que queda de Estado) y, la demanda permanente para que se haga justicia por el saqueo, latrocinio del IHSS.

Sin embargo, no puede quedar al margen del análisis, la reflexión de este proceso y surge la urgente necesidad de iniciar asamblea locales, (caseríos, aldeas, pueblos, ciudades), y abrir ese debate nacional, territorial, sectorial y de base sobre la coyuntura actual, sobre la situación real que vive el país; la violencia de Estado, violencia política, económica y cultural y sobretodo, la coyuntura que se presenta y la posibilidad para dar los primeros pasos para la refundación de la patria, de la matria y esto, -de refundar la patria, la matria es un hecho, un acción verdaderamente política.

Tegucigalpa, 09 de junio, 2015